jueves, 12 de mayo de 2016

Reválida de 4º de ESO: “sostenella y no enmendalla”

En aplicación de nueva ley educativa, LOMCE, en el curso 2016-2017 los alumnos de 4º de ESO, actualmente en 3º, realizarán una prueba de “reválida” al finalizar el curso, sin cuya superación no obtendrán el título.
El borrador del Ministerio ha introducido algunas modificaciones, con lo que los aspectos más relevantes quedan como sigue: 

LA PRUEBA NO SE HARÁ EL MISMO DÍA EN TODA ESPAÑA
  • Las CCAA determinarán fecha, lugar, redacción de preguntas, guías de codificación y corrección y designación de tribunales y de profesores correctores externos.
  • Se creará una “comisión central” con el Gobierno más rectores y autonomías (que no tendrán voto), para proponer el diseño y contenido de las pruebas.

SE REDUCE EL NÚMERO DE PREGUNTAS
  • Los alumnos se examinarán de cuatro asignaturas troncales (Geografía e Historia, Lengua, Matemáticas y Lengua), más dos materias de opción del bloque de las troncales, más una materia específica. Es decir, siete en total.
  • Cada prueba tendrá una duración de 60 minutos con descansos de 15  minutos entre cada dos pruebas. Podrán realizarse en un total de 4 días.
  • Cada prueba tendrá un máximo de 15 preguntas. Se modifica el anterior formato con 350 preguntas “tipo test”.  Según el borrador habrá preguntas abiertas y semiabiertas.

NO HABRÁ RÁNKINGS DE CENTROS
  • La contestadísima posibilidad de clasificar a los centros según resultados ha quedado en suspenso. Los resultados se ofrecerán a cada centro.

SI EL ALUMNO NO APRUEBA NO PUEDE SEGUIR ESTUDIANDO
  • Si no se aprueba ni se puede seguir estudiando, ni se consigue el título de ESO.
  • A la prueba podrán presentarse alumnos con dos asignaturas suspensas, siempre que no sean, a la vez, Matemáticas y Lengua.
  • La nota final será un 30% la reválida y un 70% la media del curso.
  • Las pruebas del curso 2016-17 no tendrán validez académica, lo que si sucederá a partir del curso siguiente.

En resumen, parche sobre parche sobre una ley impuesta al margen y en contra de la comunidad educativa. Una prueba que no aporta absolutamente nada a la calidad de la enseñanza, más allá de un nuevo obstáculo para los alumnos. ¿Qué será de un buen alumno, que tenga un mal día (enfermedad, depresión, fallecimiento de un familiar, …)? La condena a no obtener el título y a volver un año más al centro o a retirarse definitivamente.
Una reválida con la que el Ministerio pretende suplir una verdadera mejora de la calidad de la educación con más recursos, menor ratio, mejor sistema de formación permanente del profesorado, y una ley educativa consensuada que ofrezca estabilidad al sistema educativo por varias décadas.

Tal y como va el asunto, la única opción es que el nuevo gobierno salido de las urnas decrete su paralización y se dedique a consensuar sobre la base de la no imposición ni del cálculo partidista.

No hay comentarios: