miércoles, 14 de enero de 2009

Encuestas electorales en Andalucía

El Instituto de Estudios Sociales de Andalucía acaba de publicar su anual Barómetro de Opinión Pública. Es un organismo reputado y de acreditada solvencia científica, por lo que sus datos son plenamente fiables, por supuesto como encuesta.
A diciembre de 2008, el PSOE en Andalucía obtendría el 47% de los votos (1´9 puntos menos que en las elecciones autonómicas), el PP un 40´8% (2 puntos más), IU el 6´2% (1´3 menos), y el PA un 2´5% (0´2 menos). El PSOE estaría así conservando la mayoría absoluta. En cuanto a valoración de líderes políticos, Manuel Chaves aprueba con un 5 raspado y el resto suspende. Hasta aquí los datos.

El momento de la encuesta, entrados de lleno en la crisis, permite sacar conclusiones. La situación afecta por desgaste al partido de gobierno, que sin embargo mantendría la mayoría absoluta. Es un motivo de preocupación para el PSOE y una llamada a la reflexión para salir de un cierto anquilosamiento, recuperar iniciativa y la capacidad de liderazgo. Más preocupante es para el PP, que en la mejor de las situaciones posibles para sus intereses electorales (por supuesto no deseada por este partido) logra un mínimo avance que no altera la correlación de fuerzas. Una reacción lógica, un análisis correcto, debería imponer al PP un ejercicio de autocrítica para ver las claves en las que reside el hecho de que, en un momento de crisis económica como el que vivimos, el desgaste del gobierno es mínimo y la confianza en la oposición, también es mínima. Imaginemos por un momento que esta crisis no se hubiese producido y que la situación económica internacional caminase por una senda contraria de pleno desarrollo, ¿qué dirían entonces las encuestas?

La democracia real reside en la alternancia política, como bien resalta a menudo Javier Arenas, pero eso no implica alternancia automática. La alternancia se gana en las urnas con una trayectoria, unos proyectos y unos equipos que sean preferidos por los electores sobre los de otros partidos. Si eso no corre de forma tan recurrente como en Andalucía alguna causa determinante debe de haber, y algún peso debe tener el que el PP en momentos tan difíciles, en lugar de predicar con el ejemplo y tirar del carro, de la impresión de que está más interesado en el rédito electoral, las manifestaciones y el márketing político.

Creo que una buena ocasión para que Javier Arenas abandone la política y abra nuevas perspectivas con un nuevo secretario general que llegue a las elecciones autonómicas con un realmente renovado PP capaz de plantarle cara al PSOE. Claro que también opino que el PSOE tiene que ir haciendo algo parecido y tener preparado para esas elecciones autonómicas el recambio de Manuel Chaves. Esa situación eliminaría uno de los impedimentos para cambiar un único líder, el que el otro sea lo suficientemente conocido como para desnivelar la balanza en las elecciones.

Redactado este artículo leo que una encuesta encargada por el PP refleja resultados distintos, por supuesto más favorables a este partido. La experiencia dicta que las encuestas encargadas por los partidos son menos fiables que la de los organismos oficiales, pues tienden a favorecer a los mismos, y yo no me fio de las mismas, ni de las de mi propio partido. Esto puede ser una manera de influir en la opinión pública, o en el peor de los casos, un autoengaño.

sábado, 10 de enero de 2009

Decálogo del buen político (y III)

Finalizo con este artículo la trilogía sobre las reflexiones del catedrático de Filosofía Política, Ramón Vargas Machuca.
La política adolece del vértigo de lo cotidiano, y al final lo urgente no nos deja ocuparnos de lo importante. La reflexión sobre el código moral y de conducta, sobre lo actuado y sobre el cuerpo de creencias políticas y sociales no puede verse aparcado por la vorágine de asuntos que a diario confluyen en la actividad política y que a menudo desbordan nuestra capacidad.

Siguiendo con el decálogo:

8.- Un político no debe ser cruel, pero si astuto. Para moverse en la selva de las relaciones humanas necesita cautela y sagacidad. No debe dejarse llevar por la espontaneidad de "charla con los amigos", demostrará cálculo, y cuando de un paso, sabrá donde va a poner el pie. La astucia no es engañar, pero si lo es el no ser engañado.
9.- El político debe responder de sus acciones y omisiones y rendir cuentas a los mecanismos institucionales. Una mezcla de poder y buena conciencia puede llevar al político a autoexonerarse de responsabilidades.
10.- El político debe explicarse a sus ciudadanos, pero sin caer en la propaganda infantilizada y los trucos publicitarios. Hay que persuadir con razones confesables y fundadas en valores, huir del sectarismo que condena la opinión del contrario por el mero hecho de serlo sin darle opción a que tenga alguna brizna de razón ni la opción de convencernos de algo.

Con este decálogo no se persigue el éxito, sino el reconocimiento de que los logros son fruto de proyectos valiosos y acciones bien hechas.

martes, 6 de enero de 2009

Población en Villacarrillo

Conocidos los datos totales de población, resulta de interés ahondar en la evolución histórica y en la composición por estratos. La búsqueda en la base de datos del Instituto Nacional de Estadística no ha sido fácil, pero me ha proporcionado información relevante. Desde el primer año encontrado, el 1842, el gráfico precisa la evolución.
Desde los 4.500 habitantes se producen dos explosiones demográficas, una hasta principios de siglo que duplica la población, y otra hasta mediados del mismo siglo que la vuelve a duplicar. El cenit de los años 50 alcanza una cifra superior a 20.000 habitantes.
Todos percibíamos la sangría que se produjo a partir de entonces, pero las dimensiones de la misma fueron tan drásticas que en 30 años redujeron la población a la mitad. Las causas son evidentes, las difíciles condiciones de vida, la miseria y el hambre. No es arriesgado aventurar que hoy esos cerca de 10.000 villacarrillenses en la diáspora habrán duplicado o triplicado su número en las generaciones sucesivas.
La estabilización de la población en algo más de 11.000 personas es constante en las últimas dos décadas. Y en mi opinión, el freno a la despoblación se debe a dos hechos históricos: la entrada en la Unión Europea, a partir de donde se produce un desarrollo acelerado del cultivo del olivar con una economía saneada, y la implantación del subsidio agrario, que fija a la tierra a los sectores más proclives a la emigración con unas garantías de rentas mínimas de supervivencia. Incluso añadiría un tercer factor, el aumento de las expectativas de vida ha engrosado el sector de la tercera edad, muy reacio a dejar su tierra, más cuando en Villacarrillo están apoyados por unos servcios sociales muy potentes que superan en cantidad y calidad a los de capitales de provincia.
Las variaciones en los últimos tiempos, al alza o la baja, se utilizaron en alguna ocasión por propios y ajenos como argumento político local, para apoyar o denostar el gobierno local de turno. Con cierta perspectiva resulta claro que era un argumento fútil, puesto que escasa o nula influencia tiene la política local en esos altibajos, producidos por factores exógenos regionales, nacionales o internacionales.

Me ha resultado de interés la evolución concreta en los núcleos del término municipal:
Una tendencia clara a la despoblación , en parte por el traslado al núcleo de Villacarrillo, y en algunos casos en proporciones notables.

Fuera de este contexto evolutivo algunos datos curiosos: los hombres superan en apenas media centena a las mujeres; más de 2.000 personas mayores de 65 años (215 con más de 85, el 70% mujeres); 2.500 en edad escolar, 242 extranjeros de los cuales 106 europeos, 111 africanos, 22 americanos, 3 chinos y, dato curioso, 6 rusos.

El volumen y variedad de información es mucho mayor y trasciende el simple artículo de un blog. Existen estudios documentadísmos sobre distintas épocas de nuestra historia escritos por una gran historiadora e investigadora local, Ana Olivares, con libros publicados sobre población desde el siglo XVIII.

domingo, 4 de enero de 2009

Leve aumento de población en Villacarrillo

El consejo de ministros acaba de aprobar las cifras oficiales de población a 1 de enero de 2008.

En España somos ya más de 46 millones de personas con un aumento apreciable respecto del año anterior, concretamente de 957.085 (el 2,1%). En Andalucía somos 8,2 millones, la región con más población de España. En nuestra provincia hemos pasado de 664.742 a 667.438 (aumento del 0,4%).

En cuanto a nuestra ciudad, Villacarrillo, pasamos de 11.117 habitantes en 2007 a 11.293 habitantes en 2008, un aumento del 1,6%, de los mayores de la provincia.

Nuestra comarca queda con los siguientes datos:


En uno o dos días me comprometo a indagar en los datos históricos y publicar en este blog información sobre la evolución de la población de Villacarrillo con cuantos detalles interesantes pueda encontar, más allá de las percepciones que todos tenemos y que como tales pueden resultar equivocadas o desatinadas.