Este blog nace con vocación de compartir reflexiones, vivencias, impresiones y emociones con un colectivo creciente de personas que encuentra en Internet una forma de informarse y de relacionarse. En un mundo donde no es nada fácil conversar pausadamente y dialogar, donde el ocio suele estar banalizado y las relaciones personales frecuentemente estereotipadas. Los que por naturaleza somos tímidos y retraídos encontrados pocos resquicios para intercambiar pensamientos que vayan más allá de lo tópico.
Soy consciente de que en mis opiniones no puedo despojarme de mi condición de político y gestor público y me causan perplejidad esas personas que dicen cosas como “ahora no hablo como diputado”, o “no estoy aquí como vuestro jefe”, como si al hablar uno pudiese despojarse de sus ideas, de sus actos o de sus convicciones como quien se quita el chaquetón al llegar a su casa. Quien esto dice es de poco fiar.
Pero que quede claro que mis palabras son mías, ni de un partido, ni de un ayuntamiento, ni de un sindicato. Mías y sólo mías.
Aspiro a comunicarme con mis semejantes y que esa comunicación sea enriquecedora para ellos y para mí, sin anonimatos que cobijan bajas pasiones, mojándome como persona y como cargo público en mis opiniones, pues creo que el derecho del ciudadano a la información es un derecho básico.
Hablaré de la actualidad ya sea nacional o local y de temas trascendentes o banales como si lo hiciese con un amigo en la barra de un bar, con sinceridad y por supuesto con subjetividad.
Y con todo este tinglado sólo espero… aprender.