lunes, 20 de junio de 2011

Volvemos a nuestra historia

Después de este intenso periodo político, ampliamente comentado, este blog vuelve a la variedad que le es habitual. Hoy con una serie de fotografías históricas de diversa índole para los nostálgicos y los interesados en nuestro pasado reciente.

 Ellas. Grupo de jóvenes. Años 50
 Ellos. Quinta del 51 con el párroco.
 Encierro en la Plaza Vieja. Años 20
 Profesores de las Escuelas Graduadas. Años 60
Iglesia, con el crucificado desaparecido. Año 1910
 Policías Municipales: Juanito y Brígido. Año 1968
 Calle Ministro Benavides, cruce con Vandelvira. Año 1910
Paseo Santo Cristo. Año 1939

miércoles, 15 de junio de 2011

Villacarrillo tiene nuevo alcalde

Despues de unos días de descanso de la intensa campaña electoral y de actualización de mis tareas profesionales, vuelvo a este espacio para continuar opinando.

El sábado se constituyó la nueva Corporación con pocas sorpresas, la única digna de mención el voto del representante de FADI a la investidura de Julian Gilabert como alcalde, aunque también sufrimos a un par de asistentes que tenían la necesidad de apostillar en voz alta alguno de los discursos; lo que puede ser una manifestación espontánea, en este caso se convirtió en una demostración de mala educación, zafiedad y un absoluto desprecio por las normas de la democracia. Su orientación política cualquiera la puede imaginar.
Tuve una sensación extraña al contemplar por primera vez desde hace 12 años un Pleno Municipal desde el otro lado, auque hiciese meses que sabía iba a ser así. Por una parte nostalgia, por otra tranquilidad.
Los discursos previsibles, el de Julián Gilabert emotivo con los que llegan, con los que se van y con sus gentes, para los que resulta un hecho histórico el que por primera vez en democracia Villacarrillo tenga un alcalde del PP, apuntando continuidad en los mensajes que ha vendio transmitiendo; Paco Montañez despidiendose con generosidad, anunciando una oposicion constructiva y ofreciendo una experiencia consolidada en el gobierno para sacar adelante el Ayunamiento (puede leerse pinchado este enlace: discurso Francisco Montañez); Rafael Raya con una alegoría sobre un precipicio y los peligros de quedarse cortos, en lo que a mi me pareció un discurso continuidad y tono de la campaña electoral. FADI declinó la palabra.
Como todo el mundo se puede imaginar lo importante viene ahora. El PP aterriza y dedicará estos días a tomar el control y conocer los detalles de las distintas áreas. Se deben de formar las comisiones informativas (Hacienda, Cultura, Urbanismo, ......), con presencia proporcional de cada partido político, designar los representantes municipales en todos los órganos donde el Ayuntamiento tienen participación (centros educativos, organismos provinciales, Patronatos, ...), constituir el principal órgano de gobierno, la Junta de Gobierno, con la designación de hasta 6 tenientes de alcalde, con orden de prioridad, decidir el régimen de reuniones de los órganos (Pleno, Junta de Gobierno, ....). Deberían reunirse con los jefes de servicio y trabajadores de cada área para conocer los proyectos en curso, los problemas y tomar sus decisiones de continuidad, cese o modificación tanto de los trabajadores como de los proyectos. Y por supuesto concretarán la información económica municipal para tener una idea más precisa de la situación. Y ni que decir tiene que la situación económica condicionará, como lo ha hecho hasta ahora, un parte importante del resto de políticas.
Resumiendo, tienen por delante un verano cargado. Aun recuerdo la entrada de mi grupo en el gobierno municipal, año 1999, en unas condiciones similares, poca experiencia, mucha inquietud, muchas ganas de hacer cosas pero sin idea de cómo hacerlas, mucho trabajo, cierto vértigo a las alturas, desconcierto por la enorme cantidad de asuntos que se nos venían encima, extrañeza y rubor por algunas adhesiones interesadas, y al final la convicción de que lo que se necesitaba es poca pelea política y mucha gestión. 
Les deseo suerte y acierto.

domingo, 5 de junio de 2011

Y ahora a formar el gobierno local


Restan seis días para la toma de posesión de los concejales electos y la investidura del nuevo alcalde, y la noticia es la falta de noticias. Abundan los rumores, disminuye la incertidumbre, se encarrila el proceso y se velan y desvelan las estrategias de inicio de legislatura.
En el PP la alegría por la victoria ha dado paso a la preocupación por la responsabilidad de gobierno, en el PSOE se digieren unos resultados inesperados y ya se piensa en la renovación del proyecto socialista, en IU aun no se da crédito a su desaparición institucional, en FADI se espera la decisión del cabeza de lista, y en PLCV se desespera por unos resultados lejos del primer lugar preanunciado a bombo y platillo y se acude a los medios de comunicación a suplicar una entrevista con el PP para un futuro pacto.
Mi impresión, y todos los datos apuntan por aquí, es que el comienzo se va a producir sin pactos previos, ni tácticos ni de legislatura, y que el PP va a comenzar intentando gobernar en solitario con los apoyos puntuales y sin contraprestaciones que le puedan dar los distintos grupos para cada asunto.
Las otras opciones que se han podido barajar se van descartando. Un acuerdo PLCV y PSOE resulta impensable desde la perspectiva de ambos grupos, y no tanto por cuestiones personales como por incompatibilidad de concepciones sobre cómo abordar un gobierno local. La posición de FADI con un único concejal lo hace, a efectos de mayorías suficientes, irrelevante, aunque otra cuestión es lo que puede aportar a la vida municipal.
La única alternativa a un gobierno en minoría pasa pues porque el PP se ate a PLCV. Una solución complicada para todo el mundo. Las exigencias manifestadas en campaña por PLCV son difícilmente asumibles por un grupo moderado como el PP de Villacarrillo, aunque plenamente legales supondrían una declaración de hostilidad política, y lo que menos necesita ahora este ayuntamiento es tensionar la vida política. Atarse a un partido con proyectos políticos opuestos y con evidente virulencia en sus planteamientos acarrearía muchos más inconvenientes que ventajas, conduciría al PP a una política más radicalizada y desmontaría un clima de diálogo que ha costado muchos años construir. Una hipoteca de resultados inciertos y costes imprevisibles. En mi opinión, ya en su momento el pacto de PP y FADI de 1987 y 1995 construyó la mayoría de gobierno pero relegó durante muchos años al PP a un papel secundario del que ha tardado lustros en recuperarse. Sería tropezar por segunda vez en la misma piedra. Pacto aun menos útil desde que el PSOE ha manifestado no poner dificultades a la investidura de un alcalde del PP y a colaborar, dentro de su programa y sus principios, al funcionamiento político y administrativo del ayuntamiento.
A partir del lunes vendrá, y lo digo por experiencia propia, el vértigo político a un trabajo que se antoja a los recién llegados como, pero también la ilusión de poner en práctica ideas y proyectos largamente pensados y acariciados. 

Claro está, que todo esto son hipótesis y hasta el sábado a las 12 horas en el salón de plenos del Ayuntamiento no se desvelará por completo la incógnita.

sábado, 28 de mayo de 2011

Comentarios sobre el resultado electoral


Conocidos los números y el cambio de escenario político en Villacarrillo, se impone una reflexión sobre el porqué de los distintos resultados, que evidentemente será subjetiva.
Una variación tan significativa del voto se debe a una colusión de circunstancias de todo tipo. Izquierda Unida se hunde sin representación municipal, viendo como PLCV ha fagocitado sus votos, tras una campaña en la que ha errado en los mensajes, favoreciendo claramente a este partido. Sin duda IU es una fuerza necesaria en nuestro panorama político, por historia, por ideología y por implantación, y deseo sinceramente que encuentre su camino, se reconstituya y continúe su actividad política, transitoriamente fuera del Ayuntamiento. Por su parte PLCV se ha nutrido de más de la mitad de los votos de IU, de un núcleo familiar importante, más una parte de electorado tradicionalmente abstencionista al que ha conseguido movilizar y de un sector relevante del voto tradicional del PSOE, desencantado de la gestión municipal; todo en una campaña populista, en exceso agresiva y con un coste económico sorprendentemente alto. FADI ha salvado los muebles tras la decisión de última hora de su candidato de renunciar preventivamente a su acta de concejal, decisión que desconozco si se ha ejecutado. Queda con un concejal, en este caso concejala, que dada la aritmética no resultará determinante en la formación de mayorías. Nos quedamos sin saber qué habría ocurrido sin esa decisión de abandono. Es evidente que los votos que pierde han migrado hacia el PP. Por último la correlación entre PSOE y PP, con un trasvase de votos significativo. Es de común acuerdo que se ha producido un voto de castigo al PSOE de lectura nacional que, a falta de otros indicadores, puede cifrarse en un porcentaje similar a SU bajada en Andalucía. El PP de Villacarrillo ha optado por una campaña de perfil bajo, en el buen sentido, con moderación de mensajes que le ha resultado efectiva. Y falta un componente relevante, los errores y el desgaste de 12 años de gobierno local del PSOE, que los hay, y sustanciales, pero que me van a permitir sean de análisis interno para su identificación y superación, que están suscitando una ordenada autocrítica en el Partido Socialista, y que han acabado por inclinar la balanza hacia el PP.
Escribiendo estas impresiones, recordé unas anotaciones de Luis Gallego comentando que la política además de números son personas, y lleva toda la razón. Cada individuo vive, siente, valora, necesita, piensa y decide según sus circunstancias, emociones e intereses. Aunque una cosa no quita la otra, pues es tan necesario el trato a la persona como el conocimiento del comportamiento colectivo.
A todo esto hay que añadir una convicción: esta es la última de las campañas tradicionales: mítines para convencidos, megafonía más molesta que efectiva, programas electorales interminables e ilegibles, han agotado sus días y preludian nuevas formas de convencer al electorado.
Queda por contestar una pregunta: ¿y ahora qué? La respuesta es complicada y los distintos actores deberán responder desde su perspectiva. En el próximo, y último artículo sobre el tema, comentaré las decisiones de mi partido, aunque puedo avanzar que este pueblo tiene que seguir funcionando y que el PSOE no va a entorpecer el derecho del PP a formar el gobierno local, que desde la investidura facilitará la estabilidad municipal garantizando que el PP gobierne sin hipotecas, y que se ofrecerá la colaboración del PSOE para la continuidad de los proyectos. Por último hablaré de la necesidad de plantear en el PSOE la renovación de su proyecto político, en un marco local, pero también global.
Para terminar este artículo me voy a permitir un poco de humor recordando la definición de política de Groucho Marx: "La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados"