Nos levantamos con una estupenda noticia, la detención en Francia del número uno de ETA, “Thierry” y otros tres importantes pistoleros. La colaboración con Francia funciona en materia antiterrorista y los cuerpos de seguridad del Estado demuestran su eficacia asestando un duro golpe a la banda. Lejos quedan los tiempos en que el territorio francés constituía el santuario de los terroristas y en que ciertas autoridades y sectores de la sociedad francesa veían a ETA como un movimiento de liberación. Para los franceses también la realidad se ha impuesto y ha quedado al desnudo la verdadera naturaleza de los asesinos y sus procedimientos, los de la bomba y el tiro en la nuca.
El camino trazado por el lehendakari Ibarretxe y el PNV no parece ayudar, sino todo lo contrario. La insensata propuesta de un referéndum claramente inconstitucional revestido con palabras de diálogo sólo deja dos opciones, valerse de los radicales del PCPV y abocar a la sociedad vasca a una aventura hacia el precipicio o adelanto de las elecciones autonómicas que cierren el camino al enfrentamiento y la incertidumbre. Estoy convencido de que en el rechazo al plan soberanista el presidente Zapatero se encontrará firmemente respaldado por el PP y el resto de partidos democráticos.