jueves, 4 de agosto de 2011

Triste aniversario el de hoy

Como dice el título, triste aniversario el de hoy, 4 de agosto. Fue ese mismo día de 1979 cuando ETA asesinaba a tiros, en Éibar (Guipúzcoa), al guardia civil Juan José Tauste Sánchez, con toda la vileza y la cobardía de que hacen gala estos criminales.
Juan José Tauste nació en Villacarrillo en 1953, estaba casado y con un hijo. Y si no me equivoco, es la única víctima mortal de ETA natural de nuestro pueblo. La mañana del 4 de agosto de aquel verano nos acercó de un golpe  a la realidad del País Vasco.

Hace unos años coincidí en Villanueva del Arzobispo, en unas jornadas sobre las Cuatro Villas, con José María Redondo Tortosa que me recordó los hechos y me solicitó que como concejal de nuestro Ayuntamiento buscase la forma de homenajearlo, con extrañeza por su parte de que no se hubiese hecho hasta entonces. Y a ello me comprometí. A partir de allí, preguntando, pude refrescar los hechos posteriores al asesinato. El entierro tuvo lugar en Villacarrillo y estuvo rodeado de algunos lamentables acontecimientos en la vorágine del dolor, la rabia y el duelo. Acontecimientos que ni siquiera merece la pena relatar, puesto que son completamente ajenos a la víctima y a la familia y han quedado sepultados por el tiempo, permaneciendo tan sólo el recuerdo del guardia civil asesinado.
Al final se desarrolló el homenaje, si mal no recuerdo en el XXV aniversario del atentando, con la inauguración de una  placa que daba su nombre a una calle de Villacarrillo (para quien tenga interés, es una de las del llamado S-4, sector de Cuatro Vientos). Homenaje al que asistieron el mencionado José María Redondo, mandos de la guardia civil, la alcaldesa y corporación municipales, asociación de víctimas del terrorismo y lo más importante, su familia.

Puede que revele un pequeño secreto, pero en el año creo recordar que 2003 se nos convocó en Jaén a cargos socialistas de distinto rango a una reunión con mandos de la Policía Nacional que nos alertaron, según información que manejaban, de un posible objetivo terrorista en la provincia de Jaén (sede, como todo el mundo conoce, de centros de formación de la Guardia Civil) para que adoptásemos medidas de autoprotección. Es imposible describir los sentimientos y pensamientos que esa recomendación desató, al menos en mí. Lo primero que pensé fue en los concejales del País Vasco, en los miembros de los cuerpos de seguridad, o en las personas señaladas por cualquier motivo, profesores, jueces, militantes. Si a mí, que estaba a mil kilómetros de distancia me producía angustia mi seguridad y la de mi familia, ¿cómo sería el día a día, el año a año, la vida de estas personas?. Y llegué a una conclusión: que en Euskadi, junto a los cobardes de la bomba o el tiro en la nuca, viven muchos, muchos, muchos héroes del día a día.
Hoy ETA más debilitada que nunca, con varios años sin atentar, estoy convencido de que está abocada a una muerte, puede que lenta pero ignominiosa como su historia.
De cualquier forma Villacarrillo pagó caro el tributo de la paz y la seguridad de esta nación, a la vez que una familia lloraba amargamente sin acabar de entender porqué a Juan Jose.

sábado, 23 de julio de 2011

Y continuamos la serie

Bar de Pedro de los madrileños. Años 60
Antiguo campo de fútbol (actual Centro de Salud). Año 1967
 Carrito de helados en el Paseo.
 Calle General Mola (actual Cádiz). Años 60
 Bar Pegote y peluquería Carlillos. Años 50
 Plaza de Alfonso XII. Mediados años 60
 Salida de misa. Finales del siglo XIX

domingo, 17 de julio de 2011

Seguimos con fotos históricas

Como habéis podido comprobar, este verano la frecuencia de los artículos baja notablemente. Lo que no significa que no siga publicando. Aquí siguen otras cuantas fotos (y no serán las últimas) de nuestro pasado. Lo que fuimos y lo que somos.

Gordo las papas. 1978
Calle de las Moreras (G.A. Bécquer). Años 60
La barca de Mogón. Finales del siglo XIX
Calle Canalejas, cruce con Paseo. Finales de los 60
Corpus. 1953
Puesto de carne de Moya. 1965

viernes, 1 de julio de 2011

Nueva depuradora de Villacarrillo


Tenía preparado este artículo desde hace tiempo, pero entre la campaña electoral, los calores del verano y unas semanas de despresurización de 12 años en la primera línea política, he ido aplazando la escritura en este blog.


 Hoy se trata de un tema de gran relevancia medioambiental, la depuradora de aguas residuales de Villacarrillo, un gran paso en la conservación del medio natural. Muchos la habréis visto en la margen derecha de la carretera del Condado, pero sin mucho conocimiento de la misma.
La red de recogida tiene una extensión cercana a los 5 kilómetros, y en su trazado no han sido escasos los problemas con los propietarios. El sistema recoge la práctica totalidad de las aguas de la localidad,  a excepción de algunos puntos fuera o en el límite del caso urbano, Barrancolobo, Cooperativa del Pilar, Losa. El agua de la vertiente de Mogón llega a la depuradora desde el pozo impulsor del Pozo D. Joaquín.
La planta comienza con un pretratamiento de eliminación de grasas y sólidos mediante flotación y cribado, desde donde pasa a una balsa homogeneizadora, por decantación, con una capacidad de unos 8.000 m3. Sufre un proceso biológico de aireación prolongada con  un cultivo suspendido y unas turbinas sumergidas. En el decantador, con una capacidad de unos 4.000 m3, los lodos caen al fondo y el agua de la superficie sale al vertido. Los fangos recirculan y son tratados con unas bacterias, así envejecen se deshidratan y una vez desecado puede ser utilizado como abono.  Al final el agua de salida se clora y puede ser utilizada en el riego. El sistema tiene una capacidad de depuración de unos 2.100 m3/día y un ciclo de unos dos días.
 
En la actualidad, y si no me equivoco, está a pleno funcionamiento, pero en periodo de pruebas con la empresa instaladora. Su futuro es susceptible de un debate político: gestión pública, privada o mixta. Su mantenimiento anual tiene un coste aproximado de 150.000 €, cuya financiación deberá estudiar y decidir la Corporación Municipal, aunque desde el PSOE se tenían previstas algunas alternativas.